Cabe destacar, que los talleres también han sido espacio de maduración emocional, se les trata como adultos y esto los lleva a asumirse como tal, el trabajo es arduo pero ha sido enriquecedor y actividades como el taller de pintura, ha permitido conocer más del mundo interno de estas personas.
Para la asignación a cada taller se consideran por un lado las habilidades propias de cada joven (evaluación) y por otro lado, consideramos sumamente importante sus gustos y preferencias. |